El amor y la compasión ayudarán a tener una mayor paz mental y mejor salud. El odio, en cambio, destruye el sistema inmunológico.
La gente inflige dolor a otros en la búsqueda egoísta de su propia felicidad y satisfacción.
Muchas veces se confunde también placer y felicidad. Sin embargo, la verdadera felicidad surge de un sentido de hermandad.
"

